Cuando el cuerpo de una persona pierde más líquidos o fluidos de los que ingiere, corre el peligro de deshidratarse. Cuando el cuerpo no tiene suficiente agua, se dice que sufre de deshidratación. Esta condición puede presentarse cuando la persona tiene un caso severo de diarrea. También puede presentarse con enfermedades muy serias, cuando una persona vomita continuamente o cuando la persona está demasiado enferma para ingerir alimentos o líquidos.